Psicólogo de USEK entrega recomendaciones para el teletrabajo y mantener buenas relaciones en el hogar

Del momento en que debemos estar por imposición y no por voluntad propia en el domicilio, debido al periodo de cuarentena que determinaron las autoridades, pueden emerger posibles áreas de fricción entre los integrantes de nuestras familias.

El hecho de que se deba permanecer en el domicilio por imposición externa puede generar problemas a nivel intra e interpersonal, en especial porque no es un período vacacional, sino una medida de salud poblacional que implica un traslado de la necesidad productiva hacia el entorno familiar, sin que este haya estado necesariamente preparado tanto en su espacio como en sus integrantes. 

Para este periodo, hay algunas recomendaciones que pueden mejorar la relación en medio de la cuarentena y el teletrabajo.

Primero, se recomiendan algunas cosas tales como establecer con claridad lugares y horarios dispuestos para realizar los trabajos respectivos de cada integrante; mientras los adultos hacen sus trabajos los niños pueden aprovechar de hacer sus estudios, refuerzos o actividades de aprendizaje, tratando de establecer períodos productivos comunes a todos los integrantes; Delegar y repartir las funciones que cada integrante va a tener en el domicilio, para evitar la sobredemanda y la saturación de alguno de ellos por las actividades propias de un hogar tales como orden y limpieza; evitar la sobresaturación de información y noticias, logrando alternar con momentos de distracción, reflotando algunos juegos de mesa donde participen todos los integrantes de un hogar, actividades que podrían generar buenos momentos y recuerdos a futuro.

Esta crisis puede ser una oportunidad para reunirse en torno a escuchar y compartir música, contar historias, conocerse un poco más. Habrá que tener la habilidad de diferenciar cuando un conflicto sea por disparidad de pensamientos o por necesidad de estar solos y así evitar que escale a niveles innecesarios, lo que requiere de madurez emocional por parte de todos los integrantes de la familia.

Es probable que aparezcan roces conflictos y problemas derivados de la convivencia o de la impotencia y hastío que significa toda esta suerte de “cautiverio impuesto”.

Habrá que aprender a discriminar cuando una discusión se eleva por la disparidad de pensamientos o porque en el fondo se necesita discutir para lograr el necesario espacio para estar solo. Finalmente, en los tiempos de crisis a veces el preocuparse de otros y colocarse en modo de ayuda sirve para desviar la angustia propia de la crisis; como también sirve el dejarse ayudar cuando otro lo quiere hacer. Por lo pronto, habrá que mantener la confianza en los científicos y ciencias médicas que tendrán que hacer lo suyo, mientras que en el espacio personal y privado se deben seguir las recomendaciones para evitar el aumento del contagio.

Algunos tips para enfrentar de mejor manera esta crisis:

  • Crear una rutina diaria y horarios que permitan establecer cuándo parar.
  • Crear el espacio adecuado en el que se encuentre todo lo que se necesita. En ese sentido evite el llegar de golpe con todo el trabajo a la casa, y trate de acondicionar y disponer con una mínima anticipación los espacios y tiempos que va a requerir.
  • Dejar claro a la familia que se está trabajando para evitar que el peso de las actividades del hogar recaigan sobre el teletrabajador.
  • Si la familia es numerosa, procure que existan momentos del día en que todos estén al mismo tiempo abocados a sus funciones productivas, en lo posible no domésticas, entonces a la vez que se está trabajando los escolares realizan su estudio autodirigido, y los ancianos realizan sus lecturas o tareas. Así toda la casa siente que está trabajando de manera justa.
  • Marcarse objetivos de producción acotados y definidos para cada jornada, siendo preferible colocar la meta en lo que haya que producir en esta jornada o media jornada (ganar el momento a momento) por sobre la meta de productividad de la semana o del mes.
  • En los casos que corresponda, recordar que será algo temporal.
  • Programar cortes para que los lapsos de trabajo no sean muy extensos, cosa de alternar con las actividades familiares.
  • Aprovechar la oportunidad de estar en el domicilio para cambiar cosas que sean nocivas, si por trabajo no se alimenta con calidad ahora es la oportunidad de mejorar la dieta diaria, si hay abuso de café, nicotina u otra sustancia de uso frecuente en el trabajo, probablemente estar en el domicilio este sea se pueda bajar esta cuota.
  • Realizar pausas activas, como por ejemplo en tus “coffee breaks” puedes realizar algún tipo de tarea de casa, eso te ayudará a tener tu mente despejada cuando te reincorpores.
  • Lo más probable es que los adultos tengan que teletrabajar, y asistir los estudios, y realizar las labores de la casa, y cuidar de los ancianos, y la cantidad de responsabilidades suma y sigue. Como esto no va a cambiar, es mejor anticiparse y se recomienda delegar para evitar la saturación de responsabilidades.

Por Ignacio Gallardo
Psicólogo
PhD en psicología
Docente de las carreras de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Pedagogía en Educación Física